Soy útil, fiel, inútil, inteligente, puta, alegre, obsesiva, virgen, hermana, hija, prima, novia, amante, amiga, compañera, confidente, traidora y leal entre otras cosas. Ese es mi modo operativo, así soy, absurda. Me entiendo en mi desorden, en mi incoherencia. Soy todo, depende del día.
Soy absurda, soy lo que el mundo quiere que sea. Entiendo mis necesidades, entiendo que mi necesidad es el. Que sin dolor no existo, que me consume la melancolía. Absurda porque viví limites desesperados: me toco un amor obsesivo, perjudicial. Me toco tocar la muerte tan de cerca hasta perderle el respeto. No me asusto morir, me aterrorizo seguir despierta. Me pregunte cuantos años mas iba a vivir, no por miedo a desaparecer, sino por necesidad de ello.
¿Que es normal? Amarte tanto y sin explicaciones, sin silencios. Con esta tristeza profunda e interminable, eterna, siempreviva. Una melancolía inmortal hasta en los momentos de jubilo. Tristeza que no me abandona, que me ahorca, que me ahoga y aun así no me mata. Quererte tanto hasta volverme loca, perder identidad para cumplir tus deseos, llenarme de tus peticiones...
...y deseando profundamente que el sentimiento desaparezca. Mirándome inexistente cuando por fin la melancolía se va. Rogando que vuelva la tristeza: quiero por lo menos sentir algo. Y algo incluye dolor. Peor que sentirse mal es no sentirse, y ya no siento.