Viernes por la noche.
Creo que ya todos saben, que cuando estoy mal o extraña, o algo indefinido pasa por mi cabeza... acudo irremediablemente, inevitablemente, a mi blog. Así que, es mas que obvio, muy notable, que cada uno de mis escritos acá están echos con una o dos lagrimas... o tal vez con alegría, quien sabe, también pueden estar echos con rencor, odio, bronca, pero, pero hoy... hoy estoy indefinida, así estoy.
No sé, si estoy mal, no sé si estoy bien (decir que estoy bien sería mentirme a mi misma, y a ustedes, pero ¿que mas da?) estoy vacía, me siento así como me sentía un par de entradas atrás y esto no es por él, aunque "él" ocupa la cuarta parte o la mitad de mi vaso vacío, estoy mal por mi.
¿Nunca se sintieron un fracaso? ¿que están errando en todo? si nunca lo sintieron, felicitaciones, han encontrado la fórmula de la felicidad! Pero yo, lamentablemente, soy un monstruo perfeccionista, que nunca esta conforme con nada, n a d a, repito, nada. Nunca voy a estar conforme conmigo, por lo visto, y nunca me voy a cansar de ese deseo de querer ser perfecta y aunque en ese trayecto me olvide de la felicidad, en alguna parte de mi todavía quedan sentimientos verdaderos y aparecen acá, acá cuando les escribo (digo "les" para hacerme la escritora, para sentirme leída, en realidad sé que nadie lee nada mio y que solo le estoy gastando caracteres al Internet) en fin, me gustaría dejar de romperme un poquito las pelotas y poder ser mas normal!
Si, he aquí a Denise Nicole Krzywy pidiendo a gritos ser normal, ser f e l i z ¿que será la felicidad no? creo que sentirse a gusto con uno mismo, felicidad es todo aquello que nos haga sentirnos bien... Se supone que yo estoy haciendo algo que me apasiona totalmente por lo cual estoy feliz al hacerlo (ballet) pero, a la vez, se contrapone ese monstruo perfeccionista que me dice que no soy lo suficientemente buena, lo suficientemente flaca, no soy suficiente en nada. Y ahí, ahí es cuando me enfermo, cuando mi propia felicidad me enferma, me consume, me hace sentir una mierda.
¿Será que estoy destinada a ser una infeliz?.
